Medicina & Arte

sábado, dezembro 12, 2009

AVISO

Ahora, un estudio que se publica en European Journal of Cardiovascular Prevention and Rehabilitation señala que estos factores de riesgo, cuando son medidos de forma precisa por personal especializado, pueden predecir con éxito el riesgo de enfermedad fatal y no fatal.

Esta es la principal conclusión a la que ha llegado un equipo de investigadores de la Fundación Cardiovascular de Holanda, coordinados por Ineke van Dis. Los resultados se derivan del estudio de más de 20.000 individuos holandeses de entre 20 y 60 años, que empezó en 1993, y muestran que la relación entre el IMC y el perímetro abdominal con la enfermedad cardiaca es significativamente fuerte. Su vínculo, según apunta Van Dis, puede explicar la mitad de la enfermedad cardiaca fatal y un cuarto de la no fatal en personas con sobrepeso y obesas.

La medición del IMC responde al parámetro establecido por la Organización Mundial de la Salud: entre 18,5 y 24,9 kilos por metro cuadrado para un estado normal; de 25 a 29,9 para sobrepeso, y más de 30 para obesidad.

Con respecto al perímetro abdominal, menos de 94 centímetros se considera normal; entre 94 y 101,9, sobrepeso, y más de 102, obesidad.

Atención a menores de 65
Cuando se compararon estos dos factores con datos hospitalarios y estadísticas de causa de fallecimiento, quedó demostrado que el 53 por ciento de la enfermedad fatal cardiovascular y entre el 25 y el 30 por ciento de la no fatal estaban relacionadas con las categorías de sobrepeso y obesidad.